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lunes, 25 de febrero de 2013

SESIÓN FORMATIVA


La sesión llevada a cabo por tres maestras de educación infantil ha sido formativa e interesante. Además, se han mostrado dinámicas y amenas en su exposición.
Las profesoras eran profesionales expertas en educación infantil, tenían muchos años de experiencia y además se les veía motivadas e implicadas en su quehacer docente. Me han llamado la atención varias cuestiones:
En primer lugar, una de las maestras ha dicho en un determinado momento “nuestro centro a apostado por la innovación”, lo cual quiere decir que el cambio metodológico y la innovación que llevan a cabo es iniciativa del centro educativo. Con esto quiero decir que las maestras están “obligadas” a este cambio, no lo hacen por iniciativa propia. Aunque, lo cierto es que se les veía interesadas e implicadas en el cambio. Desde mi punto de vista, se les podría considerar lo que llamamos “buenos docentes”,  después de tantos años de experiencia siguen innovando, interesándose por sus alumnos, siendo creativas y lo más importante contentas con su trabajo. Me ha dado la sensación que seguían igual de motivadas que el primer día que dieron clase.

En segundo lugar quiero resaltar la metodología de la que han hablado. Han optado por trabajar por proyectos (que es un gran cambio de metodología, innovadora). Sin embargo siguen manteniendo aquello que funciona aunque sea  más tradicional, es decir,  trabajan por proyectos sin dejar de lado la lectoescritura y el cálculo que lo trabajan además de en el proyecto, con la metodología que usaban antes y que funciona.
También me gustaría destacar el trabajo colaborativo. El trabajo en equipo es una realidad en la práctica docente. Pero me ha llamado la atención la colaboración del profesor de bachillerato. Me parece una idea fantástica que un profesor de secundaria se muestre voluntario a participar en una dinámica de infantil.

Por último, quería destacar otra frase que ha dicho una de ellas “de teoría no sabemos, pero de práctica sabemos mucho”. Me parece una idea errónea, puesto que seguramente saben tanto de teoría como de práctica. Para aplicar una buena práctica es necesario una teoría, que aunque piensen que no saben, la tienen automatizada. 

miércoles, 20 de febrero de 2013

UNA PRÁCTICA IDEAL DE ENSEÑANZA


Una práctica ideal de la enseñanza sería aquella en la que el profesor fuese un excelente docente, dominase a la perfección los contenidos y la forma de trasmitirlos a sus alumnos, usando diferentes metodologías y estrategias y adaptándolas al contenido  y a los alumnos concretos en su contexto. Sería aquel docente capaz de impulsar el aprendizaje autorregulado en sus alumnos, haciéndoles reflexionar e indagar e ir construyéndose su propio aprendizaje, pero también dedicaría otros momentos a impartir una enseñanza más tradicional para enseñar determinados conceptos. Además, sería un profesor seguro de sí mismo, confiado y por supuesto motivado, con pasión y vocación por enseñar.

Los alumnos serían en primer lugar, los protagonistas del proceso de enseñanza-aprendizaje y unos alumnos con muchas ganas de aprender y con muchas curiosidades, lo que haría unas clases muy dinámicas y participativas. Además, los alumnos también estarían muy motivados y tendrían una buena relación con el profesor, de confianza y respeto a la vez.

 Para poner en práctica este ideal de enseñanza, lo primero que debemos hacer es formar buenos profesores y cambiar el sistema educativo de nuestro país en general. Para ello, me parece indispensable cambiar la mentalidad de nuestra sociedad, que normalmente  se rige por la ley del mínimo esfuerzo.

Para que los alumnos aprendan, tienen que estar motivados, tener curiosidades y afán por aprender, hay que conocer sus intereses y sus necesidades para a partir de ellas despertar sus ganas de aprender. Además, tienen que estar seguros, el clima de clase es muy importante, si se sienten bien con sus compañeros y con su profesor estarán más confiados y aprenderán más porque participarán más y estarán más activos.
Mis creencias sobre el aprendizaje han cambiado mucho durante los últimos años, yo antes era la primera que me regía por la ley del mínimo esfuerzo, era más cómodo y no suponía apenas trabajo, pero después te vas dando cuenta que no aprendemos por aprender, sino que gracias a lo que sabemos podemos hacer muchísimas cosas. 


sábado, 9 de febrero de 2013

ASSESSMENT LEARNER CENTERED PRACTISE


1.       Mis puntuaciones se asemejan bastante a las establecidas por la autora:
-En la escala 1: creencias centradas en el alumno, su aprendizaje y la enseñanza he obtenido una media de 3.2 puntos, la media óptima que establece la autora.
-En la escala 2: creencias no centradas en el enfoque centrado en el alumno sobre los alumnos he obtenido un 2 y la autora establece como media óptima un 2.3
-En la escala 3: creencias no centradas en el enfoque centrado en el alumno sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje he obtenido un 2.6 y la autora establece como media óptima un 2.4

2.       Está claro que los estudiantes aprenden más si los profesores les animan a expresar sus creencias y sentimientos personales. Es importante dedicar un tiempo a crear relaciones afectivas con nuestros alumnos, a dejarles expresar sus vivencias.
     Por otro lado, no podemos dejar de lado a los alumnos que no muestran interés, tenemos que conseguir de algún modo atraer su interés o al menos intentarlo, sino no seremos buenos profesores.  Para ello, es necesario conocer a cada uno de nuestros alumnos, sino les conocemos, no podremos saber cómo despertar su interés y cómo adaptarnos a sus intereses y necesidades.

Además, el profesor debe quererse y sentirse bien consigo mismo  para poder querer a sus alumnos, debe estar seguro y confiar de sí mismo. De esta forma no se sentirá inútil o disgustado con los alumnos más difíciles sino que por el contrario pondrá más empeño y dedicación y logrará que estos alumnos sigan adelante. Con esfuerzo y ganas se puede llegar muy lejos. No podemos  etiquetar desde el principio a los alumnos: “este no vale”, debemos poner las expectativas altas y no rendirnos, sino seremos malos profesores. Somos responsables de lo que aprenden nuestros alumnos y de cómo lo aprenden.

En el aula debería primero reflexionar sobre lo siguiente ¿domino los contenidos? ¿Sé como comunicárselos a mis alumnos? ¿Me siento seguro y capaz de hacerlo? Si no estamos seguros de nosotros mismos y si no nos sentimos confiados y capaces no lograremos enseñar bien a nuestros alumnos.

Una vez analizadas estas cuestiones ya me puedo poner a pensar en qué conocimientos previos poseen mis alumnos, qué estrategias concretas son adecuadas para enseñar este tipo de contenido, cómo puedo guiar a mis alumnos para que construyan su propio aprendizaje, cómo puedo motivar a los alumnos para despertar su interés por el contenido, qué conceptos quiero que al final aprendan, qué contenidos tienen mayor dificultad,  cómo voy a evaluarlos, etc.

jueves, 31 de enero de 2013

COMPETENCIAS PROFESIONALES DEL BUEN DOCENTE

LA ESTAFA DEL ENSEÑAR A ENSEÑAR




Un buen profesor domina la materia que imparte y además sabe trasmitirla. No  basta con que posea muchos conocimientos, también tiene que tener habilidades para saber comunicárselos a los demás. 
En el texto  dice que si un profesor no sabe enseñar a sus alumnos un concepto es porque no lo sabe del todo, puede mejorar.  Si se lo sabe bien siempre lo sabe trasmitir. No estoy de acuerdo con estas dos afirmaciones. Una persona puede saber mucho de historia o de matemáticas y además disfrutar con ellas pero no saber enseñarlas a los alumnos, no tener las habilidades para saber trasmitir de forma clara los conocimientos,  no saber jerarquizar los contenidos principales de los secundarios o simplemente no tener paciencia  y desistir.

Un pedagogo no domina todas las materias pero sí conoce estrategias y metodologías diferentes para que luego los profesores apliquen la más adecuada al contenido que van a explicar y a sus alumnos concretos.  Además, no todos los profesionales trabajan en lo que realmente les gustaría, a veces las necesidades sociales o económicas obligan a escoger un trabajo diferente a tu profesión. Por ejemplo, una persona que sea muy culta y se dedique a la investigación puede que en un período de su vida no encuentre trabajo en ese ámbito y opte por ser profesor durante un tiempo para ganarse la  vida. Ese profesor puede dominar muy bien la materia pero si no le gusta enseñar o no tiene paciencia por mucho que le apasione el tema no va a lograr trasmitir el conocimiento a todos los alumnos. Seguramente, sino tiene paciencia, ganas o recursos no logrará que todos sus alumnos comprendan sus explicaciones.

Por otro lado, sí que es verdad que la experiencia es un factor clave, todos los profesionales deberían superar un largo proceso de prácticas antes de ejercer como profesionales. En la práctica es dónde mas se aprende. Pero antes de ir a la práctica son necesarios algunos conocimientos previos que con solo la práctica no da tiempo a abarcar en profundidad.